Buzón de Dios

Salmo 120

La historia nos dice que este salmo, el # 120 es uno de los 15 "cánticos graduales" o "cantos de las subidas" que probablemente eran cantados por los peregrinos cuando iban camino de Jerusalén o bien subían las gradas de acceso a su templo. Bajo la sombra protectora del Dios de Israel los peregrinos marchaban y estaban seguros que con el Todopoderoso nada malo podía pasarles.

El salmo recuerda a los fieles que Dios los protege, porque Dios siempre custodia a su pueblo.

Encontramos en este salmo que su autor declara la respuesta que Dios le dio al escuchar un clamor angustiado. Siempre El está atento a nuestras palabras y más si éstas llevan angustia, desconsuelo. Pedir al Todopoderoso que libre su alma de labios mentirosos y de la lengua fraudulenta demuestra un tormento grande, inseguridad y una desesperación que rebosa porque teme al engaño y a la falsedad.

En el versículo 3 hay una pregunta que denota inquietud y temor con un calificativo de "engañosa" a la lengua. Sabemos que la lengua es un arma de doble filo. Con ella salvamos o matamos. Si miramos en Proverbios 18:21 "La muerte y la vida están en poder de la lengua y el que la ama comerá de sus frutos".- En el salmo 37:30: "La boca del justo habla sabiduría y su lengua habla justicia"-

Continuando con el análisis del salmo encontramos que habla de saetas, es decir, de proyectiles y de brazas de enebro. En los términos Bíblicos el enebro es un árbol. Entonces el salmista siente pena por él mismo, analiza el entorno en el cual vive y su queja en el versículo 6 de su condición porque se siente pobre compartiendo con personas que, como El no aman la paz. Su canto lastimero toca, conmueve y nos lleva a pensar en que solamente Dios, dueño absoluto de todo lo terreno y todo lo sobre natural, siempre nos responde. La protección Divina se extenderá siempre a todos los que confiamos en El, y cuidará tus y mis entradas y salidas.

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