Buzón de Dios

Manos

Me recuerdan sus dedos abaciales,
cuando los cruza en actitud que implora,
esas selvas de agujas que decora
el frontón de las viejas catedrales.

Y en aquellos instantes ideales
en que su mano la emoción colora,
me parece asistir bajo la aurora
y una pugna de nieves y rosales.

Alada mano, mano en que palpita
tal candor, inquietud tan infinita,
tal impetuosa vocación de cielo,
que por instinto, cuando yo la tomo,
por un instante la retengo, como
para impedir que levante el vuelo.

Juan Lozano y Lozano

Colombiano

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