Buzón de Dios

He Escuchado Tu Voz

He escuchado tu voz como dulce arrullo.
Me invitas a seguir tus pasos y me ofreces tu mano,
Esa mano que con clavos fue herida y con sus rojas
lágrimas bañó la cruz.

Tu voz fue cariñosa al mencionar mi nombre y me llamó
en un susurro cálido, tierno, amoroso.
Algo extraño me recorrió todo el cuerpo y en un temblor
cálido difícil de controlar doblegué mis rodillas y en
Adoración por ti, me convertí.

Desde entonces mi vida es diferente, ahora entiendo
tantas cosas que ignoré. Día a día escucho tus palabras,
las grabo en mi memoria, las repito todo el tiempo y
me van enseñando el camino que debo recorrer.

Conocer tu voz, entender lo que me dices, caminar en
pos de ti y seguir confiando siempre; me dicen, que me
amas, y me sostienes en tus brazos cuando por el camino
me resbalo, tropiezo y me detengo...

Pero eso no dura mucho tiempo porque mi promesa fue seguirte
Y, aquí voy contigo Padre bueno escuchando todo el tiempo Tu
dulce voz que me dice: continúa, sé valiente, escucha mi voz, mis
suspiros, mi bendición, ya iniciaste tu camino, no retrocedas.

Mi senda no es de perlas ni de oro, pero el final entrarás en mi morada
Y serás feliz, porque al final comprenderás que escucharme y seguirme,
tu paz y tu alegría serán eternas.

Búsqueda